Se escribe mejor cuando estás triste.
Es ley de vida,
como no saber que cara poner cuando te cantan el cumpleaños,
como intentar hacer el menos ruido posible al llegar a casa a las tantas y acabar tropezando con todo,
como que no hay que mirar fotos de la persona que te ha roto el corazón a las tres de la mañana porque acabas llorando.
Era la madrugada de un domingo a un lunes. Y estaba triste. Y acabé llorando.
También pensaba en tu pérdida mientras me bebía una mahou y me encendía un cigarro.
Odiabas la cerveza y el tabaco.
¿Cómo no ibas a acabar odiandome a mí?
No hacia frío, pero estaba tapada con una manta y una sábana,
ya no hablábamos pero tenía en mi habitación una foto tuya.
Siempre me preguntaban qué hacía con una foto de una persona con la que ya no hablaba.
–Ahí era realmente feliz–, contestaba.
Tenía que empezar a adaptarme a tu pérdida y pensar en ti por las noches no ayudaba mucho.
Pero tampoco ayuda fumar durante el embarazo y lo hacen,
tampoco ayuda perdonar infidelidades y lo hacen,
tampoco ayuda votar al pp otra vez y lo hacen.
Lo mal hecho, hecho está
Lo bien hecho, hecho está
La diferencia de una palabra la encuentras con el tiempo, si no es el tiempo quien te encuentra a ti.
No tengo ni puta idea de como acabar esto sin que parezca
que estoy triste
sin que recuerde que es lunes y no llegas tarde a recogerme
sin que...
No hay comentarios:
Publicar un comentario