Fue bonito mientras duró
a veces no era bonito,
pero duraba.
El reloj se paró y el tiempo se nos gastó.
Yo quería quererte,
quise pintarte caminos hacia mi corazón pero nunca encontraba colores que pintasen el engaño.
Tú me querías pero tenías miedo,
miedo a cuidarme las alas
y que otro me enseñase a volar.
Y volé
volé lejos.
Te agradecí que me cuidases las alas.
Pero nunca
nunca te perdoné que no me enseñaras a volar.
Me fui
y cuando volví pediste que me quedara.
Me fui.
No se mendiga el amor con palabras.
A ti te valía
y a mí no me valió.
Al irme desapareciste,
y ahora que todo te va bien
y eres feliz
sé que hice lo correcto al darte el impulso de aprender a volar.

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