Vuelve a verme y habitarme,
de otro modo me duelen las paredes
y las ventanas no hacen más que encerrar.
Vuelve a ser piano,
a reír con todas las notas del alma
y a traer en mí el sol de la infancia.
Vuelve a ser título de mis días
a buscarme cuando esté ausente
a perderte en mi vestido de flores
mientras mis ojos buscan súbitos tesoros en tus pestañas y tu pelo.
Como llave se presentan las húmedas yemas de tus dedos abriendo la puerta al cielo,
desnudo te sumerges en mí
y aún mojados nadamos a través de nuestro corazón sumergido en la ternura de después.
Me hace falta tu aroma,
tanto como la luz de tu energía
contigo hoy es siempre, sin sequías.
Se me ve contigo los viernes con poemas de amor en lugar de cicatrices.
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